Comprar una vivienda en España se ha convertido en un auténtico reto para la mayoría de los jóvenes. El constante aumento del precio de los inmuebles hace que el acceso al mercado inmobiliario sea cada vez más complicado, especialmente por el elevado desembolso inicial que exigen los bancos.
En la práctica, comprar una vivienda implica contar con ahorros equivalentes al 30% del valor de la vivienda: un 20% para la entrada y alrededor de un 10% adicional para impuestos y gastos de compraventa. Ante esta situación, muchos jóvenes se ven obligados a recurrir a la ayuda económica de sus padres para poder comprar su primera vivienda. Sin embargo, antes de realizar cualquier transferencia, es fundamental conocer las implicaciones fiscales de esta ayuda. ¿Cuál es la mejor fórmula para prestar dinero a los hijos sin problemas con Hacienda?
Préstamo entre particulares: una opción flexible y sin impuestos
Una de las alternativas más habituales es el préstamo entre particulares, una fórmula que permite a los padres prestar dinero a sus hijos sin que la operación esté sujeta a impuestos. Eso sí, para que sea válida ante Hacienda, debe cumplir ciertos requisitos.
Es obligatorio formalizar un contrato de préstamo, donde se indiquen los datos de ambas partes, el importe prestado, el plazo de devolución y si existe o no un tipo de interés. Además, el hijo deberá presentar la autoliquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (modelo 600) en un plazo máximo de 30 días desde la firma, aunque la cuota a pagar sea cero euros.
Donación de dinero: más sencilla, pero con coste fiscal
Otra opción es la donación, que consiste en entregar el dinero sin exigir su devolución. En este caso, la operación debe formalizarse ante notario y el hijo que recibe el dinero está obligado a declarar la donación ante Hacienda.
El beneficiario deberá liquidar el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (modelo 651) en un plazo de 30 días. El importe a pagar dependerá de la Comunidad Autónoma, ya que muchas ofrecen importantes bonificaciones fiscales para donaciones entre padres e hijos.
Eso sí, conviene tener cuidado con las donaciones no declaradas. Aunque la ley no establece un límite máximo, Hacienda vigila especialmente las transferencias superiores a 10.000 euros y las retiradas de efectivo a partir de 3.000 euros.
¿Qué opción es mejor?
La elección entre préstamo o donación dependerá de la situación familiar, la capacidad económica y la planificación fiscal. En cualquier caso, es recomendable asesorarse previamente para evitar problemas futuros y ayudar a los hijos a comprar su vivienda de la forma más eficiente y segura posible.



