Estas subvenciones, impulsadas por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, buscan hacer frente a uno de los grandes desafíos del país: la despoblación de las zonas rurales.
Los autónomos y las pequeñas y medianas empresas ubicadas en municipios de menos de 5.000 habitantes tienen una nueva oportunidad para impulsar sus proyectos gracias a la reciente convocatoria de ayudas estatales destinadas a fomentar la innovación y la reactivación económica en el medio rural.
La convocatoria, correspondiente al ejercicio 2025, cuenta con un presupuesto global de 52 millones de euros.
Una cifra que más que duplica la dotación de la convocatoria anterior. Desde la puesta en marcha de este programa en 2022, ya se han financiado más de 700 proyectos en territorios afectados por problemas demográficos. El importe acumulado es cercano a los 70 millones de euros. El objetivo es claro: reforzar la actividad económica, generar empleo y mejorar la calidad de vida en los pequeños municipios.
Dentro de este presupuesto total, seis millones de euros se reservan específicamente para autónomos, pymes y entidades de la economía social, que se encuadran en la denominada modalidad C de la convocatoria. En estos casos, la subvención puede cubrir hasta el 70% del gasto subvencionable. Con un importe mínimo de 25.000 euros y un máximo de 200.000 euros por proyecto. Siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la normativa publicada en el BOE.
Para poder acceder a estas ayudas, las empresas deberán:
- Tener su domicilio fiscal en España
- Estar legalmente constituidas, inscritas en el censo correspondiente
- Contar con una antigüedad mínima de un año.
En el caso de las personas autónomas, será necesario estar dadas de alta en el régimen correspondiente de la Seguridad Social. Además, ni las empresas ni los trabajadores por cuenta propia podrán tener la consideración de empresa en crisis ni superar los límites establecidos en materia de ayudas de minimis.
Uno de los requisitos clave de esta línea de subvenciones es que los proyectos se desarrollen, con carácter general, en municipios o núcleos de población de menos de 5.000 habitantes.
El enfoque está claramente orientado a iniciativas que tengan un impacto directo en el territorio y contribuyan a frenar la pérdida de población.
En cuanto al tipo de proyectos subvencionables, la convocatoria prioriza aquellos que aporten un contenido innovador para el territorio. También, que favorezcan la reactivación social y económica de las zonas rurales. Entre las actuaciones destacadas se incluyen la mejora de servicios locales, el apoyo al emprendimiento, la creación de ecosistemas rurales innovadores, así como proyectos vinculados a la cultura, el ocio y el deporte.
También se contemplan iniciativas en ámbitos como los servicios sociales, la salud, la economía de los cuidados, el transporte, la vivienda, el asociacionismo y las redes de cooperación.
El plazo para presentar solicitudes permanecerá abierto hasta el 20 de enero de 2026. En el proceso de selección se valorará especialmente la calidad de las propuestas. Principalmente, su impacto en la lucha contra la despoblación y su repercusión social, medioambiental y en materia de igualdad de género. Una oportunidad clave para que autónomos y pymes rurales impulsen proyectos transformadores y contribuyan al futuro del medio rural.



